Thursday, August 17, 2017

In a heartbeat (2017)

Después de ver DUNKIRK y quedar como un robot autómata, me cuestioné seriamente si todavía me quedaban sentimientos. 

Sí. Me quedan. Quizás no por quienes están involucrados en asuntos bélicos de manera directa o indirectamente, por gusto o por obligación. Me conmueven profundamente los comerciales lacrimógenos de SPCA donde piden 63 centavos diarios para salvar a un perro o un gato cuyos dueños han abandonado sin agua ni nada en pleno verano y claro que no se los doy, porque yo tengo uno que me cuesta mucho más que eso para mantener y a saber qué hacen ellos con el dinero si yo sigo viendo cientos de perros en las calles y nunca nadie va y los salva de morir apachurrados por un camión. En otras palabras, no soy de los que le dan dinero a cualquiera que diga que hará maravillas con él. Yo también lo necesito y estoy seguro que le doy mejor uso.

Ahora acabo de ver este corto que aunque dura alrededor de cinco minutos, son suficientes para hacernos ver lo importante que es el amor y que en el corazón no se manda.

Este corto sin diálogos, dice mucho más con las puras cejas de los monitos y del corazoncito, que tienen expresiones que solamente verlas hacen que se nos enchine el cuero. Y es que el corazoncito de este niño pelirrojo, sintió atracción por el otro niño y tanta, que hasta se le salió del pecho, haciendo que el niño corriera a recuperarlo antes de que lo metiera en problemas por su audacia. A pesar de que los demás compañeros de escuela los ven con ojos de asombro, y que el corazón resulta lastimado, sí tiene final feliz!

"Nadie nace odiando a nadie por ninguna razón. El odio se aprende así como el amor. Porque el amor le es más natural al corazón que el odio" -Nelson Mandela.