Saturday, August 12, 2017

Easy money (1983)

¿Qué onda con este asunto de las herencias que siempre ponen cláusulas que son difíciles de cumplir?

Así le pasó a Montgomery Capuletti, cuya suegra pasó a mejor vida y a un sobrino suyo que ella había criado como hijo propio le dejó una pensión de 5,000 dólares anuales y a su yerno Monty una tienda valuada en 10 millones.

Peeero, aquí viene el pero, había que mantenerse sobrio, sin fumar, sin jugar ni parrandear, ni comer comida grasosa ni hacer nada, absolutamente nada de lo que a él le gustaba.

Y entonces se vió entre la espada y la pared porque por un lado, se le hacía muy duro cambiar de vida a su edad, pero por el otro quería el dinero a como diera lugar.

Cuando Monty se decide y empieza cuesta arriba en su tarea, claro que el sobrino también le entra al juego e intenta tentarlo para que claudique y pierda, pero el yerno es más listo y más sabe el diablo por viejo...

Hay una subhistoria de la hija de Monty que recién casada huye de sus responsabilidades maritales y un giro al final, bueno, dos, que no sorprenden, pero que son muy divertidos,