Sunday, May 21, 2017

I, Daniel Blake (2016)

Yo sé que esta película es de denuncia y que su objetivo es hacernos ver el laberinto de la burocracia y las tragedias que puede provocar, pero estoy seguro que quien quiere sobrevivir a esta odisea, puede.

Esta película podría ser la precuela del fragmento aquel de FE, ESPERANZA Y CARIDAD donde Katy Jurado pasa las de Caín para poder enterrar a su esposo muerto y casi muere junto con él nomás de cansancio de andar recorriendo la ciudad y las ventanillas de quienes no pueden, no quieren y no tienen la menor intención de ayudar a nadie aunque ese sea su trabajo.

Daniel Blake es un viudo de 60 años que sin saberlo ni quererlo entra al espiral sin fin de los trámites burocráticos donde nadie hace nada ni nadie escucha nada ni nada.

El es carpintero y acaba de sufrir un infarto. Los médicos le han dicho que ya no puede trabajar. Lógicamente, el siguiente paso es notificar al departamento competente para empezar a recibir su apoyo. Pues no, allá se pasan el dictamen médico por el arco del triunfo y le dicen que mientras no trabaje deberá solicitar apoyo de desempleado, comprobando que pasa al menos 36 horas semanales buscando empleo y hasta lo mandan a un taller para que aprenda a redactar su currículum. Y ya, esa es toda la historia, porque el resto de la película se la pasa de un lado a otro sin conseguir nada porque

a) no sabe ni le interesa nada acerca de las computadoras
b) no exige comprobante de los lugares a donde va buscando trabajo, 
c) etcétera.

El poco instinto de supervivencia que tiene lo invierte en una mujer que busca lo mismo que él, apoyo de las instituciones correspondientes, para ella y sus dos hijos, pero que por llegar "unos minutos" tarde pierde el turno y no es atendida, lo que le echa a perder su itinerario, pues los niños necesitan entrar a la escuela, y esto y lo otro.

Total, que Don Daniel, que ya se acaba los zapatos en vueltas por toda la ciudad, ni se pone a aprender computación, ni se pone a vender zapatos con su vecino ni se pone a hacer figuritas de madera talladas de las que él hace en su tiempo libre (QUE ES TODO!) y lo único que hace es vender sus muebles. Ah, pero a su amiga sí le hace un librero. Y su amiga Kate no canta mal las rancheras, porque quesque no come por alimentar a sus hijos y ahí se anda desmayando de hambre, y le importa mucho el que dirán cuando a su hijita la hacen objeto de sus burlas en la escuela por pedir comida en las iglesias y traer como Gloria Trevi sus zapatos rotos, pero eso sí, de mucho celular! Ah, y hasta se mete de prostituta! Ya lo decía la Doña, es más fácil abrir las piernas que ponerse a lavar y planchar! Y seguro que lo decía por experiencia! Jajaja!

No se que tan diferente sea el sistema de ayuda al desprotegido en Gran Bretaña, comparado con el de México o EUA, pero yo creo que siempre hay un camino cuando se usa la inteligencia.