Thursday, May 25, 2017

El fistol del diablo (1961)

Este fistol acarreaba la mala suerte. Para quienes intercambiaban por él su vida parecería que no, pero al fnal de cuentas, salía más caro el caldo que las albóndigas.

Luis Montero, un hombre con muchos problemas, trató de venderle su alma al diablo, pero éste sólo le dejó un fistol, prometiéndole que regresaría al día siguiente a finalizar el trato. Cuando lo hizo fue para citarlo de nuevo, esta vez en el cabaret  "El Papagayo", donde le concede el deseo de estar con Margarita, la sensual bailarina, que a él tanto le gusta, aunque ella tenga compañero y aunque se meta en líos con él, quien lo reta a un duelo.

Al salir de ahí, Luis Montero atropella a una mujer y la lleva a su casa de ella, donde la espera su padre enfermo. Ella tiene que recorrer la ciudad vendiendo billetes de lotería para ahorrar y curarlo.

Ella se llama Aurora, y como Luis no tiene como ayudarla, le regala el fistol, que supuestamente a él le ha traído muchísima suerte (la mujer del bar), lo malo es que ahora que ya no lo tiene en su poder, a ver como le va en el duelo!

Cuando el diablo nota que el fistol ya no está en poder de Luis, le advierte que si alguien a quien no le corresponde por derecho lo tiene, puede acarrearle muchísima desgracia. En pocas palabras, si él te lo da, que bien, y si tú lo pasas más adelante, que mal. Ya lo dice el dicho "El que da y quita, con el diablo se desquita".

Lo que yo no entiendo es que si el fistol (que cuando le hacen su acercamiento tiene música de arpa) no te lo da el diablo en persona, porqué sí tiene el poder de darte cosas, porque Aurorita, luego luego le consiguió sus medicinas a su padre, y hasta le alcanzó para comprarle a sus vecinas Rita, Cecilia, Nativitas y Ruperta, unos pantaloncitos para su Chuy, un delantal, los zapatos que no le quiso fiar Don Andrés y unos cigarros.

Total, que si te lo dan te iba bien por un tiempo, pero si te lo robas, como les pasó aquí a varios, les fue muy mal desde el principio. Y el diablo, muriéndose de risa viéndolos!