Tuesday, March 07, 2017

Poesía sin fin (2016)

Para que después nadie ande haciendo cosas sin su autorización, Jodorowsky ya lleva dos películas donde él cuenta lo que quiere y como quiere, sea cierto o no. Porque a como es él, lo más probable es que quien sabe...

Dicen que serán cinco películas y esta es la segunda. 

Aquí llega él siendo un adolescente a la casa de donde después escapará para perseguir sus sueños. Su madre se comunica cantando ópera, su padre intimidándolo y obligándolo a ser lo que él no es, y así es como obtiene de su abuela un violín que era de uno de sus tíos pero que nunca tocó porque se murió muy niño atragantado con un trozo de pastel de fresa.
Es a través de su primo Ricardo, que llega con las Cerena, de donde sale a conocer a Stella Díaz y al grupo de artistas clandestinos con quienes compartiría todo su tiempo antes de partir a Francia.

Y yo estaba, a que horas partirá porque ya quiero ver como inició su carrera cinematográfica. Aquí sólo alcanza a ser poeta y titiritero.

Ojalá que en las siguientes tres partes (y que se apure) llegue hasta donde está hoy, porque si cada una abarca solamente un par de años, va a ser el cuento de nunca acabar. Por mí no hay problema, yo vería las que hagan falta, pero hay que considerar que nadie es eterno y él ya tiene sus añitos...