Sunday, March 05, 2017

Ave sin rumbo (1937)

Ana (Palma), quien viaja sin rumbo huyendo a bordo de un barco de la sordidez que la asfixia, sufre de un caso agudo de apendicitis y tiene que ser desembarcada en el primer puerto posible para que sea atendida urgentemente por un médico.

Lamentablemente, el único médico del pueblo anda en las rancherías atendiendo enfermos y quien termina salvándole la vida es Juan Torres (De Córdova- sin su órgano melódico), quien profesa también la profesión, pero que nunca lo ha dicho abiertamente porque vive allí de incógnito, huyendo de sus propios demonios y de la justicia, acusado de un crimen que qué creen? No cometió! 

El le salva la vida
Ella le debe la vida

¿Cómo pagárselo? Pues ya que se queda a vivir allí obligada por las circunstancias, se hace amiga de Melchor, interpretado por el Chaflán, y que es quien pone el tono gracioso al drama (dueño de un tendajo y marido de una mujer que ya tiene como quince chamacos- la mayor Lucha María Avila en el papel de Teresita-, y eso que apenas llevan 7 años de casados!). Melchor y su mujer la apoyan dándole la oportunidad de tenerla como ayudante en la tienda, pero un día va a dar a la cantina buscando a Juan y allí es cuando todo el mundo, que son muuy chismosos, empiezan a hablar mal de ella, que si lo del agua al agua, y que esto y lo otro, destruyendo la poca reputación que le quedaba y ahora Melchor se verá obligado a pedirle que se aleje de su familia e incluso que abandone el pueblo. Otro que se opone a esta relación es el dueño del hotel, que al principio, al ver que Ana necesitaba alojo y no tenía dinero quiso cobrarse a lo cochino pero ella se negó y ahora en venganza, ha elaborado un detallado plan para separarlos...

Lo único que ella desea, en pago a las atenciones recibidas, es librar a Juan de la culpa explicándole que ella, que además de piruja es muy culta, leyó la historia de Jean Valjean, quien a pesar de andar siempre huyendo, hizo de cada momento de su libertad por breve que este fuera, un mundo de gozo y alegría, en lugar de estar metido en la cantina pensando y tomando y tomando hasta no poder pensar más. 

¿Triunfará el amor que ha nacido entre ella y Juan?